Básquet adaptado

Un equipo chaqueños basado en la superación: básquetbol en silla de ruedas

El deporte le permite a sus jugadores sobrepasar nuevos límites y levantar la autoestima.

Aníbal y Félix están al frente del sub 16 mixto que representa a su provincia en los Juegos Nacionales Evita. Contaron cómo el deporte le permite a sus jugadores sobrepasar nuevos límites y levantar la autoestima.

“¿Vacaciones? ¿Qué es eso?”, la frase la pronuncia entre risas Félix, oriundo del Chaco, quien comanda junto con Aníbal al equipo de básquetbol adaptado de su provincia en los Juegos Nacionales Evita que se disputan en Mar del Plata. La respuesta surge de la zonza pregunta sobre si alguno ya había visitado Mar del Plata en el marco de algún viaje de relax. “En el Chaco todo es muy difícil”.

Ambos tienen la ardua tarea de encontrar y convencer a jóvenes con discapacidad a formar parte del Centro de Día Despertares, organización que trabaja en varios rincones del país buscando la inclusión y colaborando con la rehabilitación de personas con discapacidad. En el caso de la provincia de Chaco, y puntualmente en lo que se refiere a los jóvenes deportistas, éste ente recibe además la colaboración de la fundación Desocha, que les provee sillas de ruedas especiales e indumentaria.

El trabajo de Aníbal y Félix es fundamental, ya que la conformación de un equipo de básquetbol adaptado es una mera consecuencia de lo que realmente tienen como objetivo: “Los valores que buscamos inculcarles son los de la superación y la amistad. Pero además queremos que ellos disfruten y se olviden del resultado, porque muchas veces se pierden los partidos pero se ganan experiencias increíbles para ellos”.

Cómo llegaron al torneo

Su participación en este torneo se dio gracias a que durante 2019 ambos recorrieron la provincia y encontraron chicos y chicas dispuestos a formar parte de un equipo y con ganas de vivir nuevas experiencias. Jaime Zapata, San Martín, Río Bermejito, San Bernardo y Laguna Limpia, son alguna de las localidades en donde nacieron sus jugadores, quienes hallaron un espacio para poder conocer sus verdaderos límites.

“La autoestima de chicos con discapacidad suele ser muy baja porque se ven muy limitados en algunos aspectos. Pero cuando vienen acá todo cambia, empiezan a darse cuenta que pueden hacer muchas más cosas de la que creen”, cuenta entusiasmado Aníbal, quien da ejemplos claros.

“Mateo (una de sus figuras), no se sentía cómodo en el fútbol y acá está muy felíz”, y suma el caso de Anita, otra de las integrantes del equipo Sub 16 mixto: “La nena quería dejar el colegio porque no se sentía cómoda”. Hace un año, los integrantes del equipo viajan desde sus pueblos hasta Resistencia para entrenar una vez por semana, aunque la práctica es una excusa, porque el simple encuentro es la verdadera razón de sus viajes.

Ahora, sus problemas de autoestima han quedado atrás, porque dentro del equipo son una parte más de un engranaje que tiene como objetivo la felicidad. “Esto lo empezamos porque era una necesidad. Estos chicos necesitan encontrar un lugar como este para desarrollarse”, explica Félix.

Siguiente partido

El segundo partido de este martes fue victoria para ellos por 2 a 1 ante Neuquén, y el cotejo, si bien tuvo pocos tantos, sí estuvo plagado de risas. Es claro que los protagonistas se divierten a bordo de sus sillas mientras buscan encestar el balón y, obviamente, conseguir un triunfo.

“Los padres cuando los ven jugar no pueden creer lo que ven”, cuenta Aníbal quien asegura que la sobreprotección de sus familias a veces puede ser perjudicial, ya que le impide a estos niños y niñas conocer sus verdaderos límites.

El básquetbol adaptado nació en los Estados Unidos luego de la Segunda Guerra Mundial, como parte de un programa de recuperación para ex combatientes que habían sufrido la amputación de sus extremidades inferiores. Desde entonces ha crecido hasta transformarse en deporte paralímpico en Roma 1960 y llegar a la actualidad, en donde se practica en más de 100 países, como en la Argentina, en donde existe la liga nacional.

Reglas del básquetbol 3×3 adaptado, publicadas por los Juegos Evita:

En el básquetbol 3×3 adaptado los equipos son de tres jugadores y un sustituto. El partido se juega en una cancha con dos aros y se divide en dos períodos de 7 minutos de duración, entre los cuales habrá un intervalo de 2 minutos. El reloj se detiene en determinadas situaciones: el momento en que la pelota sale de la cancha o durante el minuto de tiempo fuera.

Dentro de esta modalidad, cada canasta tendrá un valor de un punto desde cualquier lugar de la cancha desde donde se convierta el tanto. Ya sea un tanto realizado durante la acción de juego o un tiro libre. Cada dos toques en la silla de ruedas, los jugadores deben hacer rebotar el balón, pasarlo o lanzarlo al aro. El simple contacto entre las sillas de ruedas no se considera una falta, a menos que los árbitros lo interpreten como intencional.

El juego se llevará a cabo en cancha de 14 metros de largo por 15 de ancho con dos aros. En caso de haber empate al finalizar el partido se procederá a un período suplementario de 3 minutos hasta quebrar la igualdad.

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Federico Virasoro

Federico Virasoro es un apasionado del basquet. Es profesor de basquet en Argentina y escribe libros sobre la defensa del deporte. Federico tiene 50 años y dentro de Jumpman cumple de la funcion de subir los videos para el entendimiento del deporte. Desde Jumpman, agradecemos que Federico Virasoro, forme parte de nuestro Equipo!

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